
La reintroducción de monos carayá avanza como una estrategia de conservación en el noreste de Misiones, con trabajos que buscan recuperar poblaciones del mono carayá negro y dorado (Alouatta caraya) en ambientes donde la especie habría desaparecido localmente.
Datos clave
- El trabajo mencionado en el video comenzó en 2021.
- El Corredor Biológico Urugua-í–Foerster abarca unas 1.500 hectáreas.
- El corredor conecta el Parque Provincial Urugua-í con el Parque Provincial Guardaparque Horacio Foerster.
- El Parque Provincial Urugua-í tiene alrededor de 84.000 hectáreas.
- El objetivo es favorecer el desplazamiento de los animales y evitar que las poblaciones queden aisladas.
Reintroducción de monos carayá en un corredor clave
Según explicaron los especialistas que participan de la iniciativa, el trabajo contempla el rescate, la rehabilitación y posterior reintroducción de ejemplares de mono carayá negro y dorado en el Corredor Biológico Urugua-í–Foerster.
La zona funciona como un vínculo entre grandes áreas de conservación. El corredor se encuentra en el noreste de la provincia y está integrado por ambientes naturales, reservas y sectores que fueron recuperando cobertura boscosa.
Esquema del área de conservación
Representación esquemática basada en la ubicación y relación territorial de las áreas mencionadas. No representa límites catastrales ni está a escala.
Un corredor para evitar el aislamiento de las poblaciones
El Corredor Biológico Urugua-í–Foerster fue desarrollado para mantener la conectividad entre el Parque Provincial Urugua-í y el Parque Provincial Guardaparque Horacio Foerster. La zona incluye reservas naturales privadas y otros ambientes que permiten mantener la continuidad del bosque.
Esa conexión resulta fundamental para especies que necesitan desplazarse entre distintos sectores de la selva. Además, el corredor cuenta con infraestructura específica para facilitar el paso de fauna sobre la Ruta Nacional 101.
La intención, de acuerdo con lo explicado por los especialistas en el video, es que los animales no queden aislados en pequeños fragmentos de bosque, una situación que puede aumentar los riesgos para poblaciones reducidas y favorecer procesos locales de desaparición.
¿Cómo es el mono carayá negro y dorado?
El mono carayá negro y dorado, cuyo nombre científico es Alouatta caraya, es uno de los primates de mayor tamaño de América. Es un animal principalmente diurno y arborícola, adaptado para desplazarse por las copas de los árboles.
Una de sus características más llamativas es su cola larga, fuerte y prensil, que utiliza como apoyo durante sus desplazamientos. Los ejemplares también poseen una garganta desarrollada que funciona como caja de resonancia y les permite emitir los potentes aullidos que caracterizan a la especie.
Existe además un marcado dimorfismo sexual: los machos adultos son predominantemente negros, mientras que las hembras presentan una coloración parda o amarillenta. Los grupos suelen estar formados por varios individuos y mantienen territorios mediante vocalizaciones.
Una especie amenazada en el norte argentino
En Argentina, el carayá negro y dorado enfrenta amenazas vinculadas principalmente con la pérdida y fragmentación de su hábitat, la captura ilegal y enfermedades como la fiebre amarilla. Organismos nacionales consideran a la especie amenazada y destacan su importancia para la conservación de los bosques.
Los monos también cumplen funciones ecológicas relevantes, entre ellas la dispersión de semillas y la participación en procesos de regeneración de los ambientes donde viven. Por eso, recuperar sus poblaciones no implica solamente aumentar el número de ejemplares, sino también recomponer parte de las funciones naturales del ecosistema.
En este contexto, el trabajo de rescate, rehabilitación y reintroducción busca que los ejemplares puedan regresar a un ambiente adecuado y, al mismo tiempo, que las poblaciones mantengan conectividad con otros sectores de la selva. Así, la reintroducción de monos carayá se plantea como una herramienta para recuperar una especie y fortalecer la conservación del corredor biológico.