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El Gobierno Paraguay decretó hoy la restricción del desplazamiento en 59 ciudades del país que están en nivel rojo por la cantidad de casos de Covid-19, entre ellas la capital, Asunción, y casi todas las del Departamento Central, el distrito epicentro del brote de coronavirus en el país y donde más se siente el colapso hospitalario.
La medida afecta también a Ciudad del Este, Loma Plata, Coronel Oviedo, San José de los Arroyos, Caazapá, Curuguaty, Concepción, San Lázaro, Altos, Atyrá, Caacupé, Emboscada, Eusebio Ayala, Itacurubí de la Cordillera, Piribebuy, Villarrica, Bella Vista, Cambyretá, Capitán Miranda, Encarnación, Fram, Hohenau, Natalio, Obligado, Yatytay, Ayolas, San Ignacio, San Juan Bautista, Santa Rosa Misiones, Pilar, Carapeguá, Paraguarí, Yaguarón, Ybycuí, Benjamín Aceval y Villa Hayes.
El resto del territorio nacional se podrá desplazar desde las 5 de la madrugada y la medianoche, según informó el diario Última Hora.
Además, el nuevo decreto presidencial definió que las clases serán en modalidad virtual o híbrida sujeto al protocolo de retorno seguro a las mismas.
Y estableció que comercios deben tener los ambientes bien ventilados y fomentar la venta por entrega a domicilio o delivery de todo tipo de productos. Asimismo los locales gastronómicos deberán priorizar los espacios abiertos o al aire libre, también delivery.
Asimismo, los comensales tienen que estar sentados y sin interacción entre mesas con una distancia de dos metros, como también con reserva previa.
En las ciudades de nivel rojo solo se permitirá hasta cuatro personas por mesa y en el resto del país hasta seis personas por mesa.
Con respecto a los eventos sociales, en las ciudades en nivel rojo se permitirán hasta 25 personas en espacios cerrados con ventilación adecuada, hasta 50 en espacios al aire libre y no se podrá combinar espacios abiertos y cerrado.
Para el resto del país se mantiene en hasta 50 personas en espacios cerrados con ventilación adecuada y hasta 100 en espacios al aire libre.
Los encuentros en casas particulares en ciudades de nivel rojo solo se permiten entre los convivientes. Mientras que los demás distritos podrán encontrarse hasta cinco personas fuera de los convivientes, priorizando espacios abiertos o al aire libre, siempre con tapabocas.
Las actividades de culto para los distritos en nivel rojo estarán habilitados hasta 25 personas en espacios cerrados con ventilación adecuada y hasta 50 personas en espacio abierto o al aire libre.
En las ciudades afectadas se prohíben todo tipo de competencias deportivas de entretenimiento y participación y solo se permite la práctica deportiva individual. Además, las actividades culturales quedan limitadas hasta 25 personas en espacios cerrados y hasta 50 en espacios abiertos o al aire libre.
El presidente Mario Abdo Benítez decidió imponer todas estas restricciones mientras crece la incertidumbre sobre si promulgará o vetará una ley aprobada el jueves pasado por el Congreso que obligaría a su Gobierno a derivar los llamados fondos socio-ambientales de las represas binacionales Yaciretá e Itaipú para combatir la pandemia.
La ley, que tiene como plazo máximo para ser promulgada o vetada el próximo viernes, se refiere a la redirección de unos 150 millones de dólares, en un momento en que el país tiene gran parte de su sistema hospitalario colapsado y un nivel de contagios que no permite prever una relajación pronta de la ocupación, especialmente, de las terapias intensivas.
Mientras Abdo Benítez aseguró en un acto el jueves pasado que el problema no es de recursos, sino de gestión, su canciller, Euclides Acevedo, sostuvo hoy que no cree que el presidente vete la norma aunque advirtió que la clave estará en cómo la reglamente el Poder Ejecutivo.
«Aquí hay que explicar bien los daños colaterales para el Anexo C mismo. Becal (programa de becas para estudiantes), desarrollo agrícola, entre otros. Yo creo que lo que hay que hacer es reglamentar bien esto porque la palabra salud es muy genérica cuando se habla de que lo urgente está por encima de todo», sostuvo el ministro.
Paraguay atraviesa su peor momento de la pandemia, con hospitales colapsados y una ocupación del 100% de camas en terapia intensiva en los sectores público y privados.
Desde el inicio de la pandemia, suma más de 260.000 positivos y de 5.600 muertos.