#FindelosTiempos
Nuevos bombardeos de las tropas rusas golpearon con ferocidad hoy en el centro de Kiev, donde destruyeron al menos tres edificios y causaron tres muertos, mientras Naciones Unidas anunció que más de 3 millones de personas huyeron de Ucrania en los 20 días que lleva la invasión rusa, entre ellos casi un niño por segundo.
En tanto, el gobierno de Rusia afirmó que ya controla toda la provincia de Jerson, en el sur de Ucrania, mientras las partes aguardan la reanudación de las negociaciones para este mediodía.
El alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, anunció un toque de queda de 36 horas en la capital ucraniana a partir de este martes por la noche debido a la situación «difícil y peligrosa» que vive la ciudad.
Uno de los bombardeos de hoy en Kiev provocó un gran incendio y un esfuerzo de rescate en un edificio de departamentos de 15 pisos en un distrito occidental de la ciudad, en el que al menos una persona murió.
La explosión dañó también la entrada a una estación de subte del centro que se utilizaba como refugio antiaéreo. Las autoridades de la ciudad tuitearon una imagen de la fachada volada y dijeron que los trenes ya no se detendrían en la estación.
Además, al menos otras dos personas murieron esta mañana en ataques contra zonas residenciales de Kiev, parcialmente rodeadas por las tropas rusas.
En Sviatoshin, en el oeste de Kiev, un bombardeo golpeó un edificio de 16 plantas donde «los cuerpos de dos personas (fallecidas) fueron recuperados y 27 personas fueron rescatadas», indicaron las autoridades en un comunicado en Facebook.
También hubo un ataque sin víctimas contra una casa en Osokorki (sureste) y fuego de artillería que provocó un incendio luego extinguido en un edificio de viviendas en Podilsk (noroeste), donde una persona fue hospitalizada, añadieron.
Los ataques se produjeron antes de la prevista reanudación de las conversaciones iniciadas por videoconferencia entre ambos bandos en la víspera y que, según el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, fueron «bastante bien».
«Pero veremos, continuarán mañana (por hoy)», matizó Zelenski, mientras uno de sus principales asesores, Oleksiy Arestovich, decía que espera que la guerra concluya en mayo, como tarde, mediante un acuerdo de paz.
«A principios de mayo podría lograrse un acuerdo de paz. Quizá mucho antes, ya veremos», dijo Arestovich, citado por la agencia de noticias Europa Press.
En cambio, el Kremlin consideró hoy prematuro cualquier «pronóstico» sobre las negociaciones.
La ONU registró al menos 596 muertes de civiles desde que Rusia invadió Ucrania, el 24 de febrero, aunque cree que la cifra real es mucho mayor.
Al lanzar la ofensiva militar, Rusia anunció que la intención era detener la política de Kiev, que calificó como «criminal», contra dos provincias rusoparlantes en la región del Donbass.
El reclamo del Kremlin incluye la violación por parte de Ucrania de los Acuerdos de Paz de Minsk, de 2014 y 2015, que obligaban a Kiev a darle a esas dos provincias -Lugansk y Donetsk, que en sendos referendos votaron por separarse de Ucrania- autonomía y posibilidades de elegir sus propias autoridades regionales.
Desde 2015 al presente, la ONU documentó 14.000 muertes originadas en combates entre el ejército ucraniano y las milicias rebeldes del Donbass.
Ucrania, en cambio, afirma que con la invasión militar Rusia pretende arrasar con la cultura y la historia ucraniana, y derrocar a Zelenski para promover que llegue al poder un dirigente cercano a Moscú.