#Atentos
Nuestra provincia tiene infinitas posibilidades de crecer y contener a su población. Posee condiciones propias, ubicación geográfica, capital humano, clima, agua, todo. Pero para que eso suceda, hay que cambiar de conducción. No es tan difícil. Es cuestión de elegir una opción de gobierno que priorice el gasto público de manera diferente, en función de un proyecto de desarrollo. Una provincia distinta es posible. Para ello te propongo que hagas un pequeño ejercicio de reflexión aislado del bombardeo mediático de la publicidad oficial.
Te pusiste a pensar que hubiese pasado si los miles de millones de pesos de los contribuyentes misioneros gastados en el frustrado proyecto de los biocombustibles y la jatropha, en el proyecto Agua De Las Misiones y las termas del Acuífero Guaraní, en Marandú Comunicaciones S.E., en la Biofábrica, en Faniot y Hamelbot, en Silicon Misiones y MisioPharma, en la aerosilla del Salto Encantado, en publicidad en diarios, revistas, radios, periodistas, cables y portales varios, en publicidad callejera, en pretender reescribir la historia misionera, en la compra de dirigentes, en financiar elecciones anticipadas, etc., si todos esos miles de millones se hubiesen gastado en promover el desarrollo integrado, en consolidar un proyecto para las agroindustrias misioneras que contemple cultivos anuales y producción de proteínas de calidad, programas concretos de agregación de valor a los productos forestales, políticas de apoyo para ganar nuevos mercados para la foresto-industria y los productos de nuestro agro, infraestructura en energía y comunicaciones que faciliten la producción y el turismo, en la modernización de un estado provincial ineficiente y superpoblado, en una educación pública orientada a la inserción laboral, en mejorar la calidad institucional, en promover una justicia independiente, en políticas de seguridad reales y concretas, en un sistema de salud de efectivo alcance provincial, si estos aspectos hubiesen sido la prioridad del gobierno provincial, sin dudas tendríamos una provincia diferente.
El desafío es dar vuelta esta página de la historia y empezar juntos a construir una provincia distinta, basada en el respeto por el otro, en la conformación de un estado moderno y eficiente, en salir del modelo de negocios estatales que plantea la renovación, en consolidar un pujante sector privado productivo y comercial que invierta en nuestra provincia, en concretar la verdadera independencia de los poderes, un estado provincial que no sea bolichero, que no se meta a competir con los privados. Esta provincia es posible, está al alcance de la mano, solo hay que sacarle de encima las patas de la mediocridad y la corrupción que la están asfixiando. La oportunidad está cerca, estamos a tiempo de sumarnos al cambio que se está consolidando en nuestro país.
Por Alfredo Schiavoni
Diputado Nacional por Misiones