#Cambiemos
Las Letras de Liquidez (Leliq), el instrumento de regulación de la masa monetaria creado en 2018 por Federico Sturzenegger que fue uno de los ejes de las críticas a la política económica durante la campaña que llevó a la presidencia a Alberto Fernández y objeto de la obsesión del actual presidente Javier Milei, que las describió como el primer obstáculo a superar de cara a la eliminación del cepo, dejaron de existir.
Ayer jueves 11 de enero venció el último $1,03 billón que todavía quedaba en el balance del Banco Central (BCRA). Ese último resto había sigo emitido el mes pasado, el 14 de diciembre, durante la última licitación de esas letras que condujo la autoridad monetaria. La entidad conducida por Santiago Bausili anunció pocos días más tarde que ya no emitiría nuevas, por lo que 28 días más tarde, vencieron las últimas.
La “bomba de las Leliq”, en un sentido puramente literal, se desactivó así en un mes y un día de Gobierno de Milei. Supo haber hasta $14.99 billones, último pico de octubre pasado, estacionados en esas letras que pagaban un 133% nominal y en las que los bancos invertían los depósitos de sus clientes, para poder afrontar tasas mínimas de plazo fijo de también el 133% nominal anual.
“Primero hay que arreglar el problema de las Leliq. Si no lo hacés, y abrís el cepo, te vas a una hiperinflación. Nosotros tenemos un claro plan de cómo resolverlo, así que en ese sentido estamos confiados y a partir de ahí liberar el cepo también implica liberar la actividad, el empleo y que se empiece a recomponer el equilibrio de la economía”, había dicho Milei en decalraciones radiales pocas horas después de resultar electo presidente.
“Vamos a tratar de hacerlo lo más rápido posible, porque si no resolvés el problema que tenés en el Banco Central, la sombra de la hiperinflación te va a perseguir en todo momento. Es una pieza de relojería y no tenemos lugar para el error”, había agregado.
Riesgo presente
“No se terminó, ahora te quedan los Pases que son unos $26 billones”, dijo Fausto Spotorno de OJF.
“Ahora, claramente los pases pasivos se van a ir licuando, porque tiene un tasa de interés del 100 por ciento. Entonces estás licuando fuertemente los pases pasivos. Y eso se va a ir pagando por ese lado. El peligro de todo eso es el que suba el dólar, porque ahora atrás de los depósitos a plazo fijo y pases pasivos que tienen tasas mucho más bajas”, agregó.
“Así que por ahí eso no lo licuaste. Lo que te va a dejar, entiendo que lo que quiere hacer Milei, es que una vez saneado el Banco Central de pasivos monetarios se pueda hacer hacer política monetaria más sana, porque no tenés eso que te va corriendo, que vos aumentabas los intereses y con eso subías la base monetaria. Y no porque tenías tantos pasivos monetarios, la tasa de interés más alta te generaba eso”, agregó el esspecialista.
“Ahora el desafío del Gobierno va a ser que todo eso que va a pasar a estar más en manos del Tesoro, el Tesoro va a necesitar un superávit primario más alto para no tener que pedirle financiamiento al Central. Entonces ahí en términos globales macro que el problema sigue estando. Por eso para nosotros no era tanto el problema de las Leliq, sino el tema es el déficit fiscal. Así que el déficit fiscal ahora en lugar de llamarse el problema de las Leliq se va a llamar letras del Tesoro. Así que en ese sentido es lo mismo”, concluyó Polo. (Infobae)