El oficialismo logró blindar en la Cámara de Diputados el veto de Javier Milei a la nueva fórmula de movilidad jubilatoria, gracias a un quiebre en la Unión Cívica Radical (UCR). Este movimiento complicó los esfuerzos de la oposición para revertir la medida. La renuncia del diputado radical Pedro Galimberti, reemplazado por Nancy Ballejos, y la cooptación de cinco legisladores radicales por parte del Gobierno, inclinó la balanza a favor del veto presidencial.
El veto de Milei impidió la implementación de una ley que garantizaba un aumento del 8,1% en los haberes jubilatorios y una recomposición basada en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y el índice salarial Ripte. La oposición, que necesitaba dos tercios de los votos para revertir el veto, no pudo conseguir el respaldo necesario debido a las divisiones internas en la UCR y otras bancadas