En una nueva jornada financiera marcada por el debate sobre el tipo de cambio, el Ministerio de Economía intentó captar interés del mercado con un bono «dollar linked», un instrumento que favorece a los inversores en caso de una devaluación. Sin embargo, el resultado fue decepcionante: solo se adjudicaron $80.000 millones en este título, lo que evidenció una demanda prácticamente nula.
El ministro Luis Caputo no tardó en interpretar el mensaje del mercado. A través de su cuenta en X (antigua Twitter), escribió: «Ofrecimos un dólar link para los que veían atraso cambiario, pero no tuvo demanda». Minutos después, el presidente Javier Milei le dio continuidad al mensaje oficial al señalar: «No apto para econochantas.»
La inclusión de este instrumento en la subasta de deuda pública fue vista como un claro mensaje del Gobierno hacia los inversores. En medio de las crecientes discusiones sobre si existe un atraso cambiario y si esto podría ser un obstáculo en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el equipo económico buscó ofrecer una alternativa para quienes apostaban por una devaluación futura. Sin embargo, el rechazo del mercado dejó en evidencia que los inversores no están convencidos de que el peso esté significativamente sobrevaluado.
El Mercado Habla
Según cifras oficiales, la licitación total alcanzó los $5,204 billones, mientras que las ofertas recibidas sumaron $5,724 billones. No obstante, la participación del bono atado al dólar fue mínima: apenas $80.000 millones fueron adjudicados. Por el contrario, los títulos preferidos por los inversores siguen siendo las Letras Capitalizables (Lecap), utilizadas para realizar carry trade en dólares. Estas últimas tuvieron una colocación significativamente mayor, con más de $2,5 billones adjudicados en diferentes vencimientos.
Un informe de Portfolio Personal Inversiones (PPI) explicó que la baja demanda por el bono dollar linked se debe a la falta de liquidez y al bajo rendimiento («carry») que ofrecen estos instrumentos. «Tras los dichos de Milei sobre la potencial normalización cambiaria, Finanzas vuelve a emitir un instrumento dollar linked con vencimiento el 16 de enero de 2026. Las referencias de tasa para esta clase de ajuste son muy pobres», señaló PPI.
Milei y Caputo: Un Equipo Sólido
El presidente Javier Milei aprovechó la oportunidad para respaldar públicamente a su ministro de Economía. En un posteo en redes sociales, destacó la gestión de Caputo y aseguró que es «el mejor de la historia». «Cuando le pedí a Luis Caputo que asumiera como Ministro de Economía tenía claro que era el indicado por el tipo de desequilibrio que había que arreglar. Después de la de hoy hay que cerrar la cancha. Tremendo crack», escribió Milei.
El mandatario también volvió a criticar duramente a quienes sostienen la hipótesis del atraso cambiario, entre ellos al exministro Domingo Cavallo. En una entrevista con A24, Milei afirmó que el dólar debería seguir cayendo debido a la reducción de pesos en circulación. «¿Me quiere decir cómo va a hacer subir el dólar si yo le estoy sacando todos los pesos que andan dando vuelta? Es decir, el dólar se tiene que caer como un piano», argumentó.
Además, lanzó una dura crítica contra Cavallo: «¿Sabe cuánto es el tipo de cambio de convertibilidad hoy? 700 pesos. ¿Y sabe cuál es la diferencia? Que él no tenía equilibrio fiscal.»
El Debate Sobre el Tipo de Cambio
El nivel del tipo de cambio y el esquema cambiario siguen siendo temas centrales en las discusiones entre el Gobierno y el FMI. Mientras economistas y consultores advierten sobre un posible atraso cambiario basado en el déficit externo, el equipo económico liderado por Caputo defiende que la depreciación del dólar tiene fundamentos macroeconómicos sólidos y que incluso debería continuar a la baja.
Este episodio refuerza la estrategia del Gobierno de enfrentar las críticas con hechos concretos. Al ofrecer un bono dollar linked, el Ejecutivo desafió a los inversores a tomar posición frente a sus propias expectativas. Pero el escaso interés por este instrumento parece respaldar la postura oficial: el mercado tampoco cree que haya un atraso cambiario significativo.
Con las conversaciones con el FMI entrando en una etapa decisiva, el Gobierno busca consolidar su narrativa económica. La pregunta que queda en el aire es si esta estrategia será suficiente para convencer tanto a los inversores como a los organismos internacionales de que el rumbo actual es sostenible.