BUENOS AIRES, agosto de 2025. – La contaminación por plásticos dejó de ser únicamente un problema ambiental para transformarse en una crisis sanitaria mundial en crecimiento. Así lo advierte el nuevo informe de WWF “Plásticos, salud y un solo planeta”, realizado junto a la Universidad de Birmingham y presentado en Argentina por Fundación Vida Silvestre.
El documento recopila cerca de 200 investigaciones científicas y expone que los micro y nanoplásticos (MnP), junto con los químicos tóxicos asociados, pueden provocar alteraciones endócrinas, cánceres hormonodependientes, infertilidad, problemas reproductivos y enfermedades respiratorias crónicas.
Diego Albareda, coordinador de Paisajes Costero-Marinos de Fundación Vida Silvestre, explicó que “los residuos plásticos ya están presentes en todos los ecosistemas y en la cadena alimentaria, lo que significa que las personas incorporamos pequeñas partículas de plástico a través de la comida y la bebida. Estudios estiman que cada semana podríamos estar ingiriendo el equivalente a una tarjeta de crédito”.
En Argentina, el Censo Provincial de Basura Costero Marina —realizado desde 2016 en el marco de la Red Costera Bonaerense— indica que más del 70% de los residuos hallados en playas bonaerenses son plásticos. Este tipo de contaminación no sólo daña especies y hábitats, sino que también genera pérdidas económicas que afectan a la pesca, el turismo y la navegación.
La advertencia llega en un momento clave: en agosto se llevará a cabo en Ginebra la última ronda de negociaciones (INC-5.2) para un tratado global jurídicamente vinculante contra la contaminación plástica. Aunque el proceso ya superó los plazos previstos, la urgencia crece: cada día unas 30.000 toneladas de plástico ingresan a los océanos.
WWF y Fundación Vida Silvestre subrayan que el tratado debe contemplar prohibiciones globales a los plásticos y químicos más dañinos, regulaciones de diseño para favorecer la economía circular, financiamiento y asistencia técnica para países en desarrollo, y mecanismos de revisión que permitan reforzar las medidas en el tiempo.
El informe propone aplicar el principio precautorio, tal como se hizo en el Protocolo de Montreal de 1987, que permitió actuar contra las sustancias que dañaban la capa de ozono antes de contar con evidencia científica plena, evitando millones de casos de cáncer de piel.
“Los hallazgos más recientes confirman que la contaminación plástica debe abordarse con un enfoque de ‘Una sola salud’, entendiendo que la salud humana, la animal y la ambiental están profundamente interconectadas”, señaló Albareda.
Según WWF, solo un tratado ambicioso y basado en la ciencia podrá frenar de manera duradera esta amenaza silenciosa que compromete la salud de las personas, la vida silvestre y el equilibrio del planeta.
Materiales y recursos disponibles:
Plásticos, Salud y un Solo Planeta: WWF y la Universidad de Birmingham (Reino Unido) sintetizaron cerca de 200 investigaciones científicas revisadas por pares, que revelan cómo la contaminación por plásticos –en especial los micro y nanoplásticos y los químicos tóxicos añadidos– representa no sólo una crisis ambiental, sino una amenaza potencial para toda forma de vida, incluida la humana. Garantizar que los negociadores adopten un tratado global que incluya, entre otros elementos, la prohibición y eliminación progresiva de los plásticos y químicos más peligrosos, es hoy más urgente que nunca.
Navegador Global de Plásticos de WWF (disponible solo en inglés): plataforma para monitorear las posturas de los países sobre las medidas actualmente en debate en el proceso de negociación (INC).