En un rápido accionar, los efectivos policiales recuperaron el motovehículo sustraído y el empleado infiel terminó tras las rejas.
La investigación se inició pasado el mediodía del miércoles, cuando Rogelio, de 33 años, denunció ante la Comisaría Seccional 4ª URV que tiene un emprendimiento de comidas. Días atrás había prestado su motocicleta marca Betamotor de 110 c.c., de color negro, a su ayudante —un joven de 18 años que recién comenzaba a trabajar y se ocupaba de los repartos—, pero con el correr de los días el muchacho no regresó ni restituyó el rodado.
De inmediato, los efectivos policiales se abocaron a la investigación y lograron recabar datos sobre el paradero del supuesto delivery. En ese contexto, llegaron hasta el barrio San Lucas de esta ciudad, donde establecieron que la motocicleta estaba en poder de un hombre de 30 años, a quien el sospechoso se la habría vendido a bajo costo.
El comprador declaró haber adquirido la moto de buena fe y, al enterarse de su procedencia, no dudó en entregarla a la Policía. El rodado fue secuestrado y trasladado a sede policial.
En forma simultánea, los uniformados lograron individualizar y detener al sospechoso, identificado como Nicolás L., de 18 años, quien fue aprehendido en horas de la tarde mientras caminaba por calles internas del mismo barrio. El joven quedó a disposición de la Justicia.