Una vecina de la zona céntrica alertó el día anterior a los Bomberos Voluntarios por la presencia de un ave pequeña dentro de su casa. Al llegar, el personal constató que se trataba de un pichón de urutaú, una especie silvestre de hábitos nocturnos.
El ave fue resguardada y trasladada a la guardia de Bomberos, donde permaneció bajo cuidado hasta que, durante la jornada, integrantes del Refugio Güirá Oga se acercaron para retirarlo y realizarle el examen y la evaluación correspondiente.
Desde las instituciones recordaron la importancia de no manipular animales silvestres y dar aviso inmediato a los organismos especializados para garantizar su protección y correcta rehabilitación.