La restauración de la selva misionera avanza como una estrategia clave para recuperar la biodiversidad y mejorar la calidad de vida de las comunidades rurales. En ese camino, la Fundación Vida Silvestre Argentina trabaja de manera ininterrumpida desde hace 18 años impulsando acciones concretas para recuperar áreas degradadas y fortalecer corredores biológicos esenciales para la fauna de la región.
Las tareas se desarrollan en el marco del proyecto “Restaurando la selva misionera por las personas y la naturaleza”, que busca mejorar la conectividad del bosque nativo y conservar especies emblemáticas como el yaguareté, además de preservar servicios ambientales fundamentales como el acceso al agua.
Según explicó Lucía Lazzari, coordinadora de biodiversidad de la fundación, el proceso de restauración fue evolucionando a lo largo de los años a partir de aprendizajes conjuntos entre la organización y las familias productoras que se sumaron al proyecto.
Actualmente el trabajo abarca todo el proceso: desde la recolección de semillas y la producción de plantines en el vivero “Andrés Johnson” de la Reserva de Vida Silvestre Urugua-í, hasta la identificación de áreas prioritarias para restaurar y el acompañamiento técnico durante la plantación en terreno.
Producción rural y restauración del bosque
Además de recuperar áreas degradadas, el proyecto también apunta a fortalecer las actividades productivas de las chacras familiares. En conjunto con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Municipalidad de San Pedro, se promueve la implementación de sistemas agroforestales.
Este modelo combina especies nativas con cultivos productivos, especialmente en plantaciones de yerba mate, permitiendo generar paisajes más diversos y sostenibles al mismo tiempo que se mejora la productividad de las chacras.
Las acciones también incluyen mejoras en el acceso al agua para consumo familiar y productivo. Mediante intervenciones en vertientes naturales se protege la fuente de agua y se instalan sistemas de captación, canalización y bombeo que garantizan un abastecimiento seguro y sustentable.
Como parte del acompañamiento a las familias rurales, se realizaron además más de 30 capacitaciones técnicas vinculadas a la producción de yerba mate, ganadería, horticultura, apicultura y restauración forestal, promoviendo prácticas productivas más amigables con el ambiente.
Corredores de biodiversidad
La fundación desarrolla iniciativas de restauración en Misiones basadas en investigaciones científicas que señalan la importancia de recuperar corredores biológicos para garantizar la supervivencia de la fauna de la selva paranaense.
Los primeros trabajos se concentraron en el municipio de Comandante Andresito, con el objetivo de fortalecer el corredor que conecta los parques provinciales Urugua-í y Guardaparque Horacio Foerster.
Desde el año 2020 las acciones se expandieron hacia el municipio de San Pedro, buscando mejorar la conectividad ecológica entre el Parque Provincial Cruce Caballero, el Parque Provincial Piñalito y la Reserva de Biósfera Yabotí.
La recuperación de estos corredores es clave para que las especies puedan desplazarse, alimentarse y reproducirse, además de proteger servicios ecosistémicos esenciales para las comunidades, como la provisión de agua y la regulación del clima.
En paralelo, la organización también contribuyó al fortalecimiento del sistema de áreas protegidas de la provincia mediante la compra y donación de tierras para conservación. En los últimos años se alcanzó un total de 543 hectáreas adquiridas, de las cuales 465 hectáreas fueron donadas a la provincia de Misiones y anexadas a parques provinciales, mientras que 78 hectáreas se incorporaron a la Administración de Parques Nacionales.
Desde la fundación remarcan que la restauración del bosque nativo no sólo protege la biodiversidad, sino que también mejora la calidad de vida de quienes habitan estos territorios, fortaleciendo la producción rural y contribuyendo a enfrentar los efectos del cambio climático.