Las autoridades argentinas y paraguayas reforzaron los controles en la zona de la Triple Frontera, donde confluyen Argentina, Brasil y Paraguay, luego del operativo en Brasil contra la banda criminal Comando Vermelho, que dejó más de un centenar de muertos.
La ministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich, confirmó que se activó una “alerta máxima” en los pasos fronterizos con Brasil y explicó que el país no enviará tropas adicionales, sino que implementará un sistema de vigilancia intensiva y control migratorio coordinado con las fuerzas de Brasil y Paraguay.
Bullrich aseguró que los controles serán estrictos y que se verificará con mayor detalle el ingreso de ciudadanos brasileños, especialmente ante posibles antecedentes penales. También señaló que la medida es preventiva y que el tránsito turístico habitual no se verá afectado.
En Paraguay, el ministro del Interior, Enrique Riera, informó que el gobierno recibió una alerta del Comando Tripartito —organismo conjunto de cooperación fronteriza— y dispuso el refuerzo de las comisarías y la presencia de militares en los departamentos de Amambay, Canindeyú y Alto Paraná, con el objetivo de evitar el ingreso de miembros del Comando Vermelho.
En el lado argentino, los controles migratorios en Misiones se intensificaron especialmente en los principales accesos de Iguazú. Fuentes locales confirmaron que hay patrullajes adicionales y coordinación entre fuerzas federales y provinciales para reforzar la vigilancia en la frontera terrestre y fluvial.
La alerta se disparó tras la gran operación policial desarrollada en Brasil, que dejó más de 130 muertos y generó preocupación en los países vecinos ante un posible desplazamiento de integrantes del grupo criminal hacia la región fronteriza.
Por el momento, no se registraron incidentes en el lado argentino, pero las autoridades mantienen la vigilancia permanente y trabajan en conjunto con las fuerzas de seguridad paraguayas y brasileñas para evitar el ingreso de personas vinculadas al crimen organizado.
Habría que aclararle a la señora, que los muchachos no pasarían por migraciones.
Son delincuentes, no tienen nada de tontos, están preparados, hasta en paracaídas pueden llegar sin quieren y nadie se daría cuenta.