La delegación de la Policía Nacional del Paraguay entregó el mando formal a la Fuerza. El mecanismo internacional coordina acciones conjuntas frente al crimen organizado transnacional.
En el marco del sistema rotativo establecido entre los países miembros, se llevó a cabo en la República del Paraguay la ceremonia de traspaso de la Presidencia Pro Tempore del Comando Tripartito de la Triple Frontera. De esta manera, la delegación paraguaya, representada por su Policía Nacional, transfirió el liderazgo de las actividades estratégicas a la delegación Argentina, a través de la Gendarmería Nacional Argentina.
Durante el acto formal, las autoridades paraguayas hicieron entrega al representante de la República Argentina, Comandante Principal Marcelo Martín Molina (Jefe del Escuadrón 13 “Iguazú”), del Cofre de Honor que resguarda el registro histórico del Comando. Con este hito, la Argentina asumirá por los próximos cuatro meses la coordinación de las acciones y operativos conjuntos previstos para el período.

El evento tuvo lugar en Ciudad del Este y estuvieron presentes el Gobernador de Alto Paraná, Ing. César Orlando «Landy» Torres, el Intendente Municipal de Ciudad del Este, Sr. Daniel Pereira Mujica, asistieron además el Cónsul General de la República Argentina en Ciudad del Este, Ministro Juan Guzik, y el Viceministro de Seguridad Interna de Paraguay, Comisario General Comandante (R) Carlos Humberto Benítez González. Asimismo, participaron delegaciones oficiales de la Policía Federal de la República Federativa del Brasil, de la Policía Rodoviária Federal y de la Agência Brasileira de Inteligência (ABIN).

Creado en el año 1996, el Comando Tripartito constituye un mecanismo clave de Cooperación Internacional en materia de seguridad. Está integrado de forma conjunta por las Fuerzas de Seguridad y Policiales de la República Argentina, la República Federativa del Brasil y la República del Paraguay.
Su principal objetivo es consolidar un espacio de articulación que permita el intercambio de información en tiempo real, la coordinación operativa y el fortalecimiento de las capacidades de control fronterizo. Su campo de acción se enfoca de manera directa en la prevención y la lucha contra los delitos complejos de carácter transnacional, tales como el narcotráfico, el tráfico de armas, el contrabando, la trata de personas y el lavado de activos, posicionándose como una herramienta fundamental para la seguridad e integridad regional.