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Minutos antes, Castillo había anunciado el cierre del Parlamento y llamó a instaurar un gobierno de emergencia excepcional, que debería redactar una Constitución. Casi todo el gabinete rechazó la iniciativa del flamante expresidente. Boluarte asumió en el Congreso y llamó a la unidad nacional.
El Congreso de Perú votó la destitución de Pedro Castillo y designó como presidenta a su vice, Dina Boluarte, quien se convirtió en la primera mandataria mujer del país .La votación se dio poco después que el ahora exmandatario intentara disolver el Parlamento y anunciara una instauración de un gobierno de emergencia. La Policía de Perú detuvo a Castillo, que se cree que pedirá asilo político en una embajada.
LA OEA CELEBRÓ LA ASUNCIÓN DE LA NUEVA PRESIDENTA DE PERÚ Y LE OFRECIÓ APOYO
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, celebró el llamamiento a la «unidad nacional» de la nueva presidenta de Perú, Dina Boluarte, y le ofreció el bloque en aras de «la imperiosa necesidad de recomponer la senda democrática».
«Reafirmamos el apoyo de la OEA a la democracia«, expresó Almagro -uno de los principales soportes del golpe de Estado en Bolivia contra Evo Morales- en un mensaje de Twitter en el que apeló a «un diálogo incluyente, abierto, franco y respetuoso». Previamente, el jefe de la OEA se había pronunciado sobre la crisis política en Perú y al respecto aseguró que «lo ocurrido hoy, al disolver, Pedro Castillo, el Congreso de la República, sin base constitucional, legal ni normativa, constituye una alteración del orden constitucional en el país». Y agregó que la pretensión de Castillo «es condenable y repudiable desde todo punto de vista».
«Perú demostró hoy un encomiable apego a la Constitución, (pero) el Perú sigue necesitando diálogo, consenso, visión de Estado. Sus ciudadanos y ciudadanos lo merecen«, cerró Almagro.
KEIKO FUJIMORI ACUSÓ A CASTILLO DE DAR UN «GOLPE DESESPERADO»
La líder opositora peruana Keiko Fujimori acusó al hoy destituido mandatario Pedro Castillo de dar un «golpe desesperado» tras haber ordenado cerrar temporalmente el Congreso, llamar a elecciones y mientras tanto gobernar vía decretos, e instó al Congreso y a las Fuerzas Armadas a actuar.
«Pedro Castillo da un golpe desesperado porque sabía que le quedaban pocas horas en el poder. El Congreso debe seguir adelante con la vacancia y las Fuerzas Armadas tienen que respaldar el orden constitucional. #NoAlGolpe #VacanciaYA», tuiteó Fujimori.
Horas después del anuncio de Castillo, el Congreso, dominado por la derecha, aprobó con 101 votos su destitución como presidente. De inmediato, el presidente del cuerpo, José Williams, convocó para las 15 (17 de Argentina) a una sesión en la que se le tomará juramento a la vicepresidenta, Dina Boluarte.
La decisión de Castillo de disolver el Congreso y decretar un estado de excepción fue considerada como un «golpe de Estado» por congresistas de varias bancadas, que de inmediato trazaron un paralelo con el autogolpe que protagonizó el expresidente Alberto Fujimori en 1992.
Keiko Fujimori, hija de Alberto y líder del partido Fuerza Popular, perdió las elecciones presidenciales en segunda vuelta contra Castillo, de Perú Libre, el 6 de junio de 2021, en medio de la indiferencia de una población muy golpeada por la grave crisis socio-política y la pandemia de coronavirus.
LOS MILITARES DESCONOCIERON LA DECISIÓN DE CASTILLO
Las Fuerzas Armadas y la Policía de Perú aseguraron este miércoles que no acatarán «cualquier acto contrario al orden constitucional», después de que el presidente Pedro Castillo anunciara la disolución del Congreso y el establecimiento de un «gobierno de excepción».
“Las Fuerzas Armadas y Policía Nacional del Perú son respetuosas del orden constitucional establecido; el artículo 134 de la Constitución Política, establece que el presidente de la República está facultado para disolver el Congreso, si éste ha censurado o negado su confianza a dos Consejos de Ministros”, señalaron en un comunicado.
Sin expresar abiertamente que no se dio el caso, simplemente agregan: «Cualquier acto contrario al orden constitucional establecido, constituye una infracción a la Constitución y genera el no acatamiento por parte de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional».
«Se invoca a la ciudadanía a mantener la calma y confiar en las instituciones del Estado legalmente establecidas», finaliza el texto. Poco antes de que el Congreso tratara la moción de destitución en su contra, Castillo anunció la disolución del órgano legislativo y declaró un «toque de queda a nivel nacional», lo que motivó inmediatamente la renuncia de ministros y acusaciones de un «golpe de Estado». El presidente acusó al órgano legislativo de «destruir el Estado de derecho, democracia y equilibrio de poderes».
EL CONGRESO COMPARTIÓ EL ACTA DE DESTITUCIÓN DE CASTILLO

EL ANTECEDENTE DE FUJIMORI
El anuncio de Castillo tuvo lugar poco más de 30 años después del autogolpe del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), que disolvió el Congreso el 5 de abril de 1992.
Tras el anuncio de Castillo, las Fuerzas Armadas y la Policía hicieron saber que no acatarían la disolución del Parlamento.
EL ANUNCIO DE CASTILLO ANTES DE SER DESTITUIDO
«Se dictan las siguientes medidas: disolver temporalmente el Congreso de la República e instaurar un gobierno de emergencia excepcional; convocar en el más breve plazo a un nuevo Congreso con facultades constituyentes para elaborar una nueva Constitución en un plazo no mayor de nueve meses», había sido el discurso de Castillo en un mensaje al país, leído desde el palacio presidencial, transmitido por televisión.
«A partir de la fecha y hasta que se instaure el nuevo Congreso se gobernará mediante decretos ley. Se decreta el toque de queda a nivel nacional a partir del día de hoy desde las 22 hasta las 4″, indicó el mandatario, de traje azul y con la banda presidencial puesta.
Además, declaró «en reorganización el sistema de justicia, el Poder Judicial, el Ministerio Público, la Junta Nacional de Justicia, el Tribunal Constitucional».