
Durante un operativo en el río Paraná, efectivos fueron atacados a tiros y piedrazos. Una integrante de la Agrupación Albatros resultó herida y está fuera de peligro. El valor de la mercadería incautada supera los $245 millones.
Un violento enfrentamiento se registró durante un operativo de control fronterizo cuando personal de la Prefectura Naval Argentina interceptó una embarcación que transportaba mercadería de contrabando. El hecho ocurrió el martes 14 de abril, en el kilómetro 1.924 del río Paraná, en la zona conocida como Paraje Cantera.
Según informaron fuentes oficiales, los efectivos que patrullaban el área detectaron un lanchón proveniente de la costa paraguaya cargado con numerosos bultos. Al advertir la presencia de las fuerzas, los ocupantes embicaron la embarcación hacia la costa, abandonaron la carga y huyeron hacia la vegetación.
Ataque armado y repliegue
Al llegar refuerzos al lugar, los uniformados fueron atacados desde ambas márgenes del río con disparos de armas automáticas, escopetas y piedras. Ante esta situación, Prefectura respondió conforme a los protocolos vigentes para repeler la agresión.
Por disposición de la Justicia Federal, se ordenó el repliegue hacia una zona segura. Durante esa maniobra, se produjo un nuevo ataque armado desde la costa paraguaya, donde resultó herida una integrante de la Agrupación Albatros. La mujer fue asistida de inmediato y trasladada a un centro de salud, donde se confirmó que se encuentra fuera de peligro.
Millonario secuestro de mercadería
Tras controlar la situación, el personal logró resguardar los elementos incautados y trasladarlos a la dependencia local. En presencia de testigos, se procedió a la apertura de los 53 bultos secuestrados.
El procedimiento permitió constatar que se trataba de electrodomésticos, equipos electrónicos, teléfonos celulares de distintas marcas y otros artículos de alto valor comercial, todos ingresados de manera ilegal al país. El valor total de la mercadería supera los 245 millones de pesos.
En el operativo también intervinieron otras fuerzas federales y provinciales, bajo la órbita de las autoridades judiciales competentes, que continúan con la investigación para identificar a los responsables.
El hecho vuelve a poner en foco la complejidad de los operativos en zonas de frontera y el nivel de violencia al que pueden enfrentarse las fuerzas de seguridad en la lucha contra el contrabando.