El Gobierno nacional estableció por decreto un nuevo esquema de actualización del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), luego de que la reunión del Consejo del Salario realizada el 26 de noviembre concluyera sin acuerdo entre gremios y empresarios. La definición quedó a cargo de la Secretaría de Trabajo, que fijó un aumento inicial de $322.000 a $328.400 a partir del 1.º de noviembre y dispuso una suba mensual progresiva hasta agosto de 2026.
La resolución determinó incrementos que siguen la proyección oficial de inflación y que se ubican muy por debajo de lo reclamado por las centrales sindicales, que habían pedido una recomposición mucho mayor para recuperar parte del poder adquisitivo perdido en los últimos años. Con este mecanismo, el salario mínimo llegará a $376.600 dentro de diez meses, lo que representa un incremento total del 14,6%.
El esquema de actualización para trabajadores mensualizados quedó fijado del siguiente modo:
- Noviembre 2025: $328.400
- Diciembre 2025: $334.800
- Enero 2026: $341.000
- Febrero 2026: $346.800
- Marzo 2026: $352.400
- Abril 2026: $357.800
- Mayo 2026: $363.000
- Junio 2026: $367.800
- Julio 2026: $372.400
- Agosto 2026: $376.600
En el caso de los trabajadores jornalizados, la hora pasó a $1.642 y trepará a $1.883 en agosto de 2026.
La resolución, firmada por la presidenta alterna del Consejo del Salario, Claudia Testa, confirmó que la falta de consenso entre los sectores obligó al organismo a definir de manera directa los valores pendientes desde agosto. Tanto sindicatos como representantes empresariales se retiraron de la mesa sin acuerdo, lo que derivó en la intervención administrativa.
A su vez, el Gobierno dispuso un ajuste en la prestación por desempleo. El piso mínimo asciende desde noviembre a $164.200, y llegará a $188.300 en agosto del año próximo. De este modo, se mantiene la fórmula de cálculo vigente desde septiembre de 2023, que establece un mínimo equivalente al 50% del SMVM y un máximo correspondiente al 75% del salario neto de la mejor remuneración de los últimos seis meses antes del cese laboral.
Con esta decisión, el Ejecutivo vuelve a definir por decreto un aspecto clave del ingreso básico en un contexto marcado por la caída del salario real, la aceleración de precios y el estancamiento de las paritarias más rezagadas. Las centrales obreras advirtieron que los montos quedan lejos de la canasta básica y señalaron que el nuevo esquema no compensa el deterioro acumulado del SMVM desde 2023.