El Centro de Fronteras, en conjunto con Gendarmería Nacional, ha intensificado las acciones para erradicar los piques ilegales en las 600 hectáreas de la zona fronteriza, una región que se ha visto afectada por la proliferación de estas actividades ilícitas.
El operativo cuenta con el uso de maquinaria pesada, como excavadoras, para llevar a cabo tareas de remoción y limpieza en las áreas afectadas. El trabajo conjunto tiene como objetivo restablecer el orden en la región y prevenir futuros intentos de explotación ilegal.
Las autoridades informaron que las labores son parte de un esfuerzo más amplio para frenar el avance de los piques, que han dañado el ecosistema y representan una amenaza a la seguridad y al bienestar de las comunidades cercanas.
A medida que se llevan a cabo los trabajos, se refuerzan las medidas de seguridad en la zona, con la participación de efectivos de Gendarmería que patrullan constantemente para evitar nuevas incursiones ilegales.
El Centro de Fronteras aseguró que continuará colaborando con las fuerzas de seguridad y organismos locales para combatir esta problemática que afecta tanto a la seguridad como al medio ambiente en la región.