El Banco Central de la República Argentina (BCRA) implementó nuevas medidas para flexibilizar las restricciones cambiarias, con el objetivo de facilitar las transferencias en dólares. Entre las principales modificaciones, se destaca la eliminación de la antigüedad mínima de 180 días para las cuentas receptoras, una norma que previamente complicaba la transferencia de fondos. Además, se redujeron los requisitos asociados a la política de «conozca a su cliente», la cual estaba diseñada para prevenir el lavado de dinero.
Otro cambio importante es la derogación de ciertas causas que permitían a los bancos rechazar transferencias en dólares bajo la sospecha de que estaban vinculadas con operaciones irregulares. Con estas nuevas normativas, los bancos ya no podrán bloquear transferencias simplemente basándose en indicios de violación de las normativas cambiarias.
Esta flexibilización se enmarca en un contexto de blanqueo de capitales impulsado por el gobierno, y busca mejorar la operatividad en transacciones de menor escala, como movimientos entre cuentas ya existentes y nuevas Cuentas Especiales para la Regularización de Activos (CERA)