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A menos de un mes de las elecciones provinciales, Misiones atraviesa una fuerte turbulencia política tras la caída en el Senado del proyecto de ley de Ficha Limpia. La iniciativa, que buscaba impedir que personas con condenas en segunda instancia por delitos de corrupción puedan ser candidatas, no alcanzó los votos necesarios para su aprobación. Dos de los rechazos provinieron de los senadores misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, ambos del Frente Renovador de la Concordia.
La reacción fue inmediata. La Libertad Avanza en Misiones acusó a la Renovación de “frenar una ley clave para sanear la política”. La oposición provincial, en bloque, levantó el mismo discurso que mantiene desde hace dos décadas contra el oficialismo liderado por Carlos Rovira: señalarlo como el principal obstáculo para la transparencia institucional.
Pero el hecho político más resonante no fue el voto en sí, sino la revelación posterior. En una reunión privada realizada esta semana en la Legislatura provincial con unos 50 dirigentes —entre ellos ministros, diputados, intendentes y funcionarios— Rovira afirmó, sin eufemismos: “A mí me llamó Javier Milei”, en referencia directa a un pedido del presidente para que el proyecto no avanzara.
La frase, que se conoció por filtraciones del encuentro, reconfigura el escenario y deja a los libertarios provinciales sin una de sus principales banderas de campaña: la lucha contra la “casta corrupta”. A nivel nacional, el Gobierno aún no dio una respuesta oficial. Solo el ministro del Interior, Guillermo Francos, negó que esa comunicación haya existido. El silencio de Milei y la falta de desmentidas públicas alimentan las sospechas sobre un posible acuerdo táctico con la Renovación en Misiones.
La caída de la Ficha Limpia: más que una votación, un giro político
La Ley de Ficha Limpia se instaló como una consigna de alto impacto en la opinión pública, impulsada por organizaciones civiles y parte del arco opositor nacional. Su rechazo generó repudios en redes sociales y en la prensa, y en Misiones encendió el malestar opositor que encontró en los senadores renovadores a dos blancos inmediatos.
El oficialismo provincial, sin embargo, se mostró firme en su decisión y dejó trascender que el rechazo fue producto de una estrategia política mayor. Según interpretan en el entorno de Rovira, no convenía “apuntalar una ley útil para el discurso libertario” en un contexto electoral tan tenso.
Kizca y la crisis opositora: una herida abierta
En este contexto, el Frente Unidos por el Futuro (ex Juntos por el Cambio) transita una de sus crisis más profundas. A la falta de estructura y presencia territorial en la campaña, se suma el escándalo que involucra al exdiputado provincial Germán Kizca. El dirigente, que ocupó una banca por la oposición entre 2017 y 2021, fue detenido semanas atrás en un operativo de Gendarmería Nacional acusado de liderar una organización dedicada al contrabando de soja y evasión fiscal.
La causa, que está en manos del Juzgado Federal de Eldorado, incluye escuchas, seguimiento de vehículos y cruces de documentación aduanera. La investigación sugiere que Kizca operaba como intermediario entre productores del norte provincial y compradores ilegales en Paraguay, utilizando documentación adulterada para eludir controles fronterizos. El golpe fue letal para el armado opositor, que ya venía debilitado tras perder representación legislativa en la provincia.
¿Quién capitaliza el escándalo?
Con este panorama, la Renovación aparece como la principal beneficiada. Si bien el episodio de Ficha Limpia generó cuestionamientos, la oposición no logra capitalizar el descontento.
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Por el momento, se observa una fuerte actividad por parte del equipo de Úrsula Waidelich, Claudio Sacramento y el espacio de la Renovación en general. En contraste, se registra una baja participación del Frente Unidos por el Futuro (ex Juntos por el Cambio), posiblemente afectado por el impacto que generó la detención del exdiputado provincial Germán Kiczca.
El oficialismo apunta a repetir el control legislativo, tras una elección compleja en 2021 donde la oposición logró hacerse de dos bancas en el Congreso Nacional. Hoy, con una oposición fragmentada y un oficialismo cohesionado, todo parece indicar que la Renovación llega mejor posicionada.
¿Acuerdo nacional en puerta?
Las declaraciones de Rovira podrían ser la punta del iceberg de una estrategia de entendimiento silencioso entre algunos oficialismos provinciales y el gobierno nacional. Misiones fue una de las pocas provincias que mantuvo diálogo fluido con el Ejecutivo desde la asunción de Milei, priorizando gestiones por obras públicas, fondos y temas aduaneros. La posibilidad de que ese vínculo haya derivado en pactos legislativos abre interrogantes sobre la verdadera dinámica del poder en el Congreso.
A 28 días de los comicios provinciales, las cartas empiezan a jugarse en público y en privado. Los discursos se agotan y los movimientos de fondo, como el rechazo a una ley ampliamente aceptada por la sociedad, exponen que la política misionera sigue siendo un tablero donde nada se mueve sin cálculo.