La Policía provincial desactivó durante la madrugada una serie de picadas clandestinas que se desarrollaban sobre la Ruta Nacional 12, en el acceso a la ciudad. Los motociclistas realizaban maniobras peligrosas y contraexplosiones, y al notar la presencia de los efectivos emprendieron la huida hacia una vivienda cercana.
El operativo comenzó cerca de las 3.30, cuando la División Guardia de Infantería de la UR-V fue alertada sobre un grupo de jóvenes que corría picadas en la zona. Al arribar, los agentes constataron la situación y realizaron un seguimiento controlado hasta un domicilio donde los involucrados intentaron esconderse.
En la vivienda, la propietaria —una mujer de 48 años— colaboró con el procedimiento y entregó voluntariamente las cinco motocicletas que habían ingresado a su terreno durante la fuga. Luego, sus dueños se presentaron y trasladaron los rodados para dejarlos a disposición del Juzgado de Faltas, en el marco de medidas por conducción temeraria, falta de cascos y ausencia de la documentación obligatoria.
Personal de Tránsito Municipal labró las actas correspondientes y continúa el seguimiento del caso por las maniobras peligrosas y el intento de evadir el control policial.