Un ejemplar volantón de picaflor bronceado (Hylocharis chrysura) fue liberado recientemente luego de completar con éxito su proceso de rehabilitación, gracias a un trabajo articulado entre el refugio de fauna silvestre Güirá Oga y el Jardín de los Colibríes.
El ave había sido derivada al Jardín de los Colibríes el pasado 28 de noviembre, luego de recibir atención veterinaria especializada en Güirá Oga desde sus primeros días de vida. En estas etapas iniciales, la asistencia profesional resulta fundamental para garantizar la supervivencia de la especie.
Desde el Jardín de los Colibríes explicaron que su tarea comienza cuando los picaflores huérfanos o rescatados ya se encuentran en condiciones de vuelo. “Es una parte del trabajo que casi no se visibiliza. La mayoría de la gente viene por la observación de aves, pero detrás hay un trabajo minucioso que hacemos desde hace muchos años”, explicó Leandro Castillo, referente del Jardín de los Colibríes.
Castillo detalló que, tras la primera atención en Güirá Oga —ya sea por orfandad o lesiones—, los veterinarios derivan los ejemplares al Jardín de los Colibríes cuando superan la etapa de neonatos. “Ellos hacen toda la atención inicial y, cuando el picaflor ya puede volar, nos lo derivan. Acá terminamos el proceso: el aprendizaje del vuelo, la alimentación natural, la captura de insectos y el cuidado hasta que llega el momento de la liberación”, señaló.
En este caso puntual, el ejemplar fue liberado hace aproximadamente cinco días, aunque la información y el registro audiovisual se difundieron recientemente. Desde ambas instituciones destacaron la importancia del vínculo generado en los últimos tiempos, basado en la confianza y el trabajo en red para el manejo responsable de fauna silvestre.
Asimismo, desde el Jardín de los Colibríes agradecieron especialmente al equipo veterinario de Güirá Oga por el acompañamiento constante, y a colaboradores que realizaron una reciente donación de malla metálica, lo que permitió renovar por completo el recinto de rehabilitación. Esta mejora resulta clave para garantizar la seguridad, el bienestar y la calidad del ambiente de las aves durante su estadía temporal.
“Es importante que este tipo de trabajo se conozca, porque forma parte de la conservación de la biodiversidad”, remarcó Castillo, quien valoró la difusión de estas acciones que se desarrollan lejos del foco turístico, pero que resultan esenciales para la protección de la fauna nativa.