El presidente de Argentina, Javier Milei, firmó el veto total a la ley de jubilaciones aprobada recientemente por el Congreso. Esta ley, que proponía un aumento en los haberes jubilatorios y un cambio en la fórmula de cálculo, fue rechazada por el mandatario debido a su impacto fiscal. Milei argumentó que la ley generaría un gasto adicional de 6 billones de pesos en 2024 y 15 billones en 2025, lo que representaría un incremento significativo del déficit fiscal.
Milei, en su discurso, calificó la medida como «un disparate» que pondría en riesgo la estabilidad económica del país, subrayando que su gobierno tiene como prioridad mantener el equilibrio fiscal. Además, enfatizó que la ley violaba el marco jurídico vigente al no contemplar una fuente de financiamiento clara para los incrementos propuestos.
El veto de Milei es el primero que realiza desde que asumió la presidencia, y forma parte de una estrategia más amplia para garantizar el apoyo legislativo de sus aliados en futuras decisiones económicas, incluyendo el próximo presupuesto nacional.
Esta decisión ha generado un intenso debate en el Congreso, donde la oposición busca reunir los votos necesarios para intentar superar el veto presidencial, lo que requiere una mayoría especial que, por el momento, parece difícil de alcanzar